1º- Se abre con mucho cariño el pan. En este caso un pequeño panecillo de algo más de cuarenta centímetros.
2º- Se añaden, con amor, los tres huevos fritos, que se espachurran para que el pan absorba la yema.
3º- Y por último se introducen, con dulzura, los calamares.
Y ya tenemos preparado un Javi, que así se llama este magnífico bocata (Registro Propiedad Intelectual 15744/2011, ojo con copiarme la idea).
2 comentarios:
esa mesa la conozco
Y esta muy bueno. Alberto e Isa.
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